Termas de Diocleciano

Las Termas de Diocleciano, junto al Palacio Altemps, el Palacio Massimo y la Cripta Balbi forman el Museo Nacional Romano. Con una entrada conjunta podemos acceder a estos cuatro espacios.

Las termas son una de las tipologías clásicas de la arquitectura civil romana. No solo eran baños, eran auténticos centros de ocio donde los ciudadanos romanos hacían vida social, se reunían con amigos, trataban negocios o conspiraban…

 

Baños con capacidad para más de 3000 personas

Las Termas de Diocleciano se empezaron a construir a finales del siglo III d.C. en el Bajo Imperio Romano. La ciudad crecía y el emperador Diocleciano quiso mostrar su poder, dando al pueblo unos baños monumentales que, a la postre, doblarían en capacidad a las Termas de Caracalla.  

La construcción se alargó en el tiempo y fue completada por los emperadores posteriores. Ya en el siglo VI, con el Imperio Romano de Occidente disuelto, las termas dejaron de funcionar y cayeron en desuso. Con el paso de los siglos, sus dependencias fueron utilizadas con otros fines.

Durante el Renacimiento, las autoridades romanas decidieron poner fin a la decadencia de lo que un día fue uno de los baños más modernos del Imperio Romano. Parte del espacio de las termas fue ocupado por la iglesia de Santa María de los Ángeles, obra de Miguel Ángel, y dedicada a los mártires cristianos que murieron en la construcción de los baños.

¿Qué ver en la actualidad en las termas? Lo más interesante es el claustro ajardinado, en el que se exponen restos arqueológicos y epígrafes procedentes de las excavaciones. También es interesante acudir a la sala Octogonal, uno de los pocos espacios que aun mantienen las trazas de los edificios originales.

Se trata de una sala octogonal con nichos semicirculares y una cúpula con óculo central. En esta zona se exponen esculturas en mármol y bronce procedentes de las termas. Así mismo, en el interior del museo tenemos interesantes restos de etapa etrusca, un buen complemento a lo que podemos presenciar en Villa Giulia.

 

¿Quién fue Diocleciano?

Visitar Roma es como viajar al pasado, como estar dentro de un libro de historia. Las Termas de Diocleciano deben su nombre a uno de los emperadores más importantes del Bajo Imperio Romano. Con él se inicio la Tetraquía, un gobierno de cuatro que pretendía mejorar el control sobre los vastos territorios del Imperio.

Diocleciano fue uno de los últimos emperadores que trataron de devolver el esplendor a Roma, pero también pasó a la historia por su cruenta persecución de los cristianos, religión que se hallaba en plena expansión y que, muy poco más tarde, sería legalizada por Constantino.

 

Horarios y precios

De martes a domingo: de 9:00 a 19:45 horas.

Adultos: 7€. Entre 18 y 25 años: 3,50€. Menores de 18 años: entrada gratuita.

 

Transporte

Metro: Termini, líneas A y B. Autobús: líneas C2, H, 36, 38, 40, 64, 86, 90, 92, 105, 170, 175, 217, 310, 360, 714 y 910.

Localización: 
Viale Enrico De Nicola, 79
Roma , RM
IT

Lugares cerca de Termas de Diocleciano

Valoración: 
Sin votos (todavía)
Publicado por

Añadir nuevo comentario

CAPTCHA
Esta pregunta se hace para impedir el envío de mensajes basura.