Coliseo Romano

Interior del Coliseo Romano
Entradas y salidas
Exterior del Coliseo Romano

¡Qué vamos a decir del Coliseo! Es el símbolo de Roma y uno de los edificios de la Antigüedad más populares del mundo. A nivel de fama, en Roma solo la Fontana de Trevi y San Pedro del Vaticano pueden competir con él.

En este caso, no hace falta que digamos que se trata de una visita imprescindible. Las legiones de turistas que se agolpan en sus inmediaciones cámara en mano ya nos lo deja claro. Pero más allá de simbología, popularidad y turisteo, el Coliseo es un edificio que nos aporta una visión muy completa de la vida en la Roma Antigua.

 

A los romanos también les gustaba divertirse

Llevaban toga, discutían de política y se relajaban en las termas, pero a los romanos también les iban las emociones fuertes. Se han comparado muchas veces nuestros actuales espectáculos deportivos o musicales con los grandes eventos que se desarrollaban en el Coliseo Romano. Tienen bastante que ver, pero nosotros, claro, no tenemos gladiadores que luchen a muerte.

El cine y la literatura han potenciado, más si cabe, la fama de esta majestuosa construcción. Pero ojo, el Coliseo romano ya poco tiene que ver con el que vemos en Gladiator. Algunos turistas se sienten decepcionados cuando entran en el edificio, corren a ver su interior y preguntan: ¿dónde está la arena?

En la actualidad, lo que vemos en la zona inferior son los sótanos que estaban bajo la arena (una elipsis de 86 x 54) y que cumplían diversas funciones (espacio para los gladiadores, animales, artefactos, mantenimiento, etc.). El Coliseo tenía capacidad para 70.000 espectadores

Surge tras el mandato de Nerón. La dinastía Flavía decidió marcar distancia con al anterior emperador y construir un gigantesco edificio público en la misma zona en la que Nerón había erigido su monumental residencia. Tito lo inauguró en el 80 d.C. Varios emperadores introdujeron modificaciones o restauraron algunas zonas destruidas, pero la esencia del edificio se mantuvo intacta.

En el 438 d.C. terminaron los espectáculos de gladiadores y con la caída del Imperio Romano de Occidente el edificio pasó a cumplir otras funciones. En el siglo XIV un terremoto derrumbó parte de la grada sur. Ahora ya no nos imaginamos el Coliseo sin su estructura irregular…

Poco a poco el desuso hizo mella en la construcción hasta que en el XVIII empezó la tarea restauradora. El Papado consagró el edificio a la Pasión de Cristo, para favorecer su conservación, conscientes de su trascendencia histórica.

 

Recomendaciones para el visitante

La misma entrada que da acceso al Foro Romano y el Palatino nos permite visitar el Coliseo Romano. Para no esperar las colas en taquilla, solo tenemos que comprar la entrada en las taquillas del Foro, mucho menos atestadas.

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Entradas, precio y horario

De 8:30 a una hora antes de que se ponga el sol.

Adultos: 12€. Entrada reducida: 7,50€ (la entrada da acceso al Foro Romano, al Palatino y al Coliseo).

 

Entradas online

Por fín, ya se pueden comprar online las entradas del Coliseo. Esto es perfecto, porque ya no vamos a tener que sufrir las interminables colas que se forman para acceder a este monumento. De verdad, es una de las mejores cosas que debes hacer si estás preparando tu visita.

Comprar entradas online

 

 

La segunda buena noticia es que también están disponibles online la entrada conjunta Coliseo + Palatino + Foro Romano por 16€

Reservar entrada conjunta

 

 

Al sur del Coliseo, podemos tomar la Via di S. Giovanni in Laterano y visitar la Basílica de San Clemente y más al sur terminar en San Juan de Letrán y la Scala Santa.

Cómo llegar

Metro: Colosseo, línea B.

Localización: 
Piazza del Colosseo, 1
Roma , RM
IT

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Comentarios

Me imagino cómo se tendrían que poner los romanos cuando vieran los encuentros in situ. Gladiadores y fieras y todo el mundo exaltado... Bueno, creo que de aquí viene la famosa expresión "Pan y Circo".

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